
El pintoresco enclave de El Puertito de Adeje, un rincón de serena belleza en el sur de Tenerife, se ha convertido nuevamente en el epicentro de un intenso debate medioambiental. La organización Ecologistas en Acción ha alzado su voz, otorgando a esta zona la temida ‘Bandera Negra’ en su informe anual de 2026, una señal de alarma ante los casos más graves de degradación y mala gestión en el litoral español.
Cada año, el informe ‘Banderas Negras’ de Ecologistas en Acción disecciona la salud de nuestras costas, señalando aquellos puntos donde la contaminación, la masificación urbanística o una gestión deficiente amenazan su equilibrio. En la edición de 2026, se han concedido 48 de estas distinciones a nivel nacional, dos por cada provincia costera. Para la provincia de Santa Cruz de Tenerife, El Puertito de Adeje emerge como uno de los lugares críticos, directamente vinculado a la construcción del ambicioso proyecto turístico de lujo Cuna del Alma.
La designación de esta ‘Bandera Negra’ no es trivial; subraya lo que el colectivo ecologista califica como una «mala gestión ambiental» enmarcada en un proyecto al que tildan de «macroproyecto ilegal».
El informe detalla cómo Cuna del Alma se perfila como una intervención de proporciones colosales, diseñada para albergar aproximadamente 3.600 plazas y atraer a cerca de 200.000 turistas anualmente. Estas cifras no solo ponen de manifiesto la magnitud del desarrollo, sino también el potencial impacto devastador sobre un entorno que, según Ecologistas en Acción, es de «especial vulnerabilidad y alto valor ambiental, paisajístico y social».
El proyecto, que busca transformar uno de los últimos reductos costeros del suroeste tinerfeño aún no sucumbido a la presión hotelera, ha generado profunda preocupación. A pesar de las controversias, las obras se reanudaron en noviembre de 2024. Los ecologistas denuncian que la iniciativa carece aún de una evaluación de impacto ambiental completa y acumula hasta cinco paralizaciones cautelares, además de numerosos incumplimientos de la legislación vigente.
Las denuncias de Ecologistas en Acción se extienden a la afección directa sobre el patrimonio geológico de la zona y a la presencia de especies protegidas de flora y avifauna. Advierten que el desarrollo de Cuna del Alma está alterando de manera irreversible un espacio costero singular, comprometiendo la conservación del paisaje original de El Puertito de Adeje.
Más allá del impacto ecológico, la organización alerta sobre la erosión de la identidad local. La presión urbanística asociada al turismo de lujo amenaza con borrar el carácter tradicional y la esencia de este núcleo costero, despojándolo de su autenticidad cultural y social.
Ante este escenario crítico, Ecologistas en Acción no solo expone el problema, sino que también articula una propuesta contundente: la paralización definitiva del proyecto, la demolición de las estructuras ya erigidas y la restitución total del paisaje a su estado original. Esta demanda resuena con fuerza, consolidando la postura de los grupos ecologistas en contra de un modelo de desarrollo turístico que prioriza el lucro sobre la sostenibilidad y la preservación del patrimonio natural.
El Puertito de Adeje se suma así a la lista de puntos calientes en el litoral canario, evidenciando cómo las Islas Afortunadas continúan siendo un territorio donde la presión sobre sus costas genera una creciente preocupación ambiental y social. La ‘Bandera Negra’ de 2026 es un recordatorio urgente de la necesidad de reevaluar nuestro enfoque hacia el desarrollo y la conservación de nuestros tesoros naturales.






