
El pasado sábado, más de un millar de ciudadanos salieron a las calles de Puerto de la Cruz para exigir soluciones inmediatas a los vertidos de aguas residuales que han obligado al cierre de Playa Jardín desde julio de 2024. La manifestación, convocada por la Plataforma Stop Vertidos al Mar, reunió a vecinos, activistas y representantes de distintos colectivos preocupados por la contaminación del litoral.
Vestidos con camisetas amarillas y portando pancartas con mensajes como «No queremos bañarnos en caca» o «El mar no es un vertedero», los manifestantes recorrieron el casco urbano del municipio coreando consignas dirigidas a las administraciones públicas, a las que acusan de inacción ante esta problemática ambiental.
Denuncian la falta de medidas efectivas
Desde la Plataforma Stop Vertidos al Mar señalaron que, a pesar de las promesas de las autoridades locales y regionales, hasta la fecha no se han implementado soluciones concretas que garanticen la descontaminación del agua y la recuperación del ecosistema marino en la zona afectada. “Llevamos meses con una de las playas más emblemáticas de Puerto de la Cruz cerrada, y no vemos avances reales para solucionar el problema”, expresaron los organizadores del evento.
A la manifestación se sumaron grupos ecologistas, asociaciones vecinales y representantes del sector turístico, quienes advirtieron sobre el impacto negativo que esta situación está teniendo en la imagen del municipio y en la economía local, altamente dependiente del turismo.
Exigen respuestas de las administraciones
Los manifestantes entregaron un manifiesto a las autoridades municipales y autonómicas en el que exigen acciones urgentes para acabar con los vertidos de aguas residuales, incluyendo la modernización de las infraestructuras de saneamiento y la puesta en marcha de un plan de recuperación ambiental para la playa.
Desde el Ayuntamiento de Puerto de la Cruz han reconocido la gravedad del problema y aseguran que están trabajando junto al Gobierno de Canarias para encontrar soluciones efectivas. Sin embargo, los ciudadanos temen que la falta de medidas concretas prolongue el cierre de la playa durante meses o incluso años.
La protesta concluyó de manera pacífica, pero los organizadores advirtieron que continuarán con sus movilizaciones si no se toman medidas inmediatas para solucionar la contaminación en Playa Jardín.