
Un bar en Santa Cruz de Tenerife ha generado controversia tras implementar nuevas normas de uso en sus mesas.
Según un cartel visible en el local, se establece un límite de 20 minutos para consumir un café o desayuno.
Además, se advierte que si una mesa se ocupa por más de una hora sin realizar un pedido o con un gasto inferior a 6 euros, se aplicará un cargo adicional de 6 euros por persona.
El establecimiento también prohíbe reuniones de trabajo o vecinales, especificando que «este establecimiento no es una oficina, no se permiten reuniones laborales ni de convivencia».
La publicación de estas normas en redes sociales ha generado un intenso debate. Algunos usuarios defienden la medida, argumentando que el local tiene derecho a establecer sus propias reglas, mientras que otros cuestionan la legalidad de los cargos adicionales y la limitación del tiempo de permanencia.
Este tipo de políticas en establecimientos de hostelería ha sido objeto de controversia en otras localidades, donde se han implementado cobros adicionales según el tiempo de permanencia de los clientes, generando debate sobre la equidad de estas prácticas.
La implementación de estas normas refleja la preocupación de los empresarios por garantizar la rentabilidad de sus negocios, especialmente en horas de gran afluencia, aunque también plantea interrogantes sobre la transparencia y equidad en el sector.