26 de febrero de 2026
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Un grupo de 24 alumnos del IES La Guancha, en el municipio de La Guancha, está trabajando en un proyecto de innovación educativa llamado LoRaSOS, cuyo objetivo es mejorar la seguridad de las personas mayores que residen en áreas rurales con problemas de cobertura móvil.

Entre los participantes se encuentra Airam Verde, estudiante del Ciclo Medio de Instalaciones de Telecomunicaciones, quien explica que decidió implicarse tanto para ganar experiencia profesional como para contribuir a ayudar a quienes más lo necesitan. En la iniciativa también colaboran alumnos del Ciclo Superior de Sistemas de Telecomunicaciones e Informática.

El propósito principal es crear una red de comunicación de emergencia capaz de funcionar incluso en lugares donde no existe señal telefónica convencional. El sistema permitirá que las personas mayores puedan enviar una alerta SOS en caso de caída o cualquier otra situación de riesgo.

El funcionamiento es sencillo: cada usuario dispondrá de una tarjeta con un botón de emergencia. Al activarlo, la señal se enviará a un repetidor y posteriormente a una unidad central, que se encargará de avisar de forma inmediata a familiares y servicios de emergencia. Como experiencia piloto, el proyecto comenzará con entre 15 y 20 vecinos del municipio.

Un reto social en el norte de Tenerife

El profesor responsable y coordinador de innovación, Javier Robaina, destaca que el envejecimiento de la población y el aislamiento en determinadas zonas del norte de Tenerife representan uno de los principales desafíos sociales actuales. Según explica, existen áreas rurales donde la cobertura telefónica es inestable o inexistente, lo que dificulta la comunicación en caso de emergencia.

Para solucionar este problema, el alumnado está desplegando una red basada en tecnología IoT adaptada a una geografía compleja que combina núcleos urbanos y terrenos agrícolas. En condiciones óptimas y terreno llano, este tipo de red puede alcanzar hasta 15 kilómetros de cobertura. Para probar su eficacia en entornos rurales, se prevé instalar repetidores en zonas de viñedos que sirvan como banco de pruebas.

Formación técnica con impacto social

Además del beneficio comunitario, el proyecto supone una importante experiencia formativa. Los estudiantes están trabajando en electrónica aplicada, montaje de dispositivos, configuración de gateways y análisis del espectro radioeléctrico. Al mismo tiempo, desarrollan competencias relacionadas con el emprendimiento, la innovación y la sensibilidad social al colaborar directamente con personas mayores.

La iniciativa ha recibido el respaldo de la Fundación CaixaBank a través del programa Dualiza, que apoya proyectos de Formación Profesional con impacto social. Para el director del centro, Rubén Gallo, este reconocimiento demuestra que la educación puede trascender el aula y generar beneficios reales en la comunidad.

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